LA LLUVIA ME HA SORPRENDIDO

La lluvia me ha sorprendido
lavando mi deseo
arrugado


Los pájaros escupen
sus ojos
helados,
que brincan
saltarines
buscando el calor
de tu hornacina.

El cristalino,
retráctil,
me protege de las hordas
que enloquecidas
invaden mi terraza.

Y en mi mente el deseo impoluto.

La lluvia no ha hecho
Mas que avivar
La pasión.


A veces te dibujo con la mirada
ausente.
Nunca levanto el lápiz,

lacerado.

Grabo en mi piel, a fuego,
los surcos de tu piel...

Entablo conversación con tus labios
Ahogados,
Luego, callo.

A veces te sueño con la mirada.

En tablas, el deseo
cae
sin fondo.

Mi piel se desenrolla y grita,

A través de mis poros
te riego de ilusión...

Cava, navega,
desliza tu piel,
Otra vez...

La chispa prende
Sin llama.

Acercate, no temas,
tal vez el calor
no necesite estufaApagada.

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