EN ROJO TIERRA

Hermosos púlpitos labrados.

¿Hermosos?
Llenáis de pruritos los pálpitos ajados.

¿Púlpitos?
Prensas hidráulicas con rizos de celofán.

¿Labrados?
Camuflados de espejismos viles
en lienzos torpes, manipulados.


Os da miedo el camino
y preferís la sombra de
la cruz,
que siempre en contraluz
os impide ver la creación.


Abandonad los maderos,
abandonad las sandalias viejas,
limpiaros la cera y la sangre,
dejad de regocijaros en el
sufrimiento ajeno,
abandonad la comodidad
del oasis alrededor de
la cruz.


Si os enseñó el camino,
por qué os establecéis
a la sombra del madero.


Expulsad a los mercaderes
que levantan cruces, porque
conseguirán que olvidéis
al porteador.

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